sábado

Un amor como el nuestro, no debe morir jamás.


Ya es mucho el tiempo que pasó desde aquel día donde se dieron su primer beso. Ya cambió el frío, fue primavera y hoy se detiene en un caluroso sábado de verano. Ya pasaron tormentas, soles, lluvias, arcoiris. Ya pasaron besos, abrazos, noches completas de ternura, días repletos de locuras. 
Ya sintieron que con quien compartían tantos momentos, era la persona que habían soñado durante tantos inviernos.
Ya pensaron que con quien pasarían una vida entera, era la persona que amarían también en primaveras.
Aún el amor sigue intacto. No ha cambiado nada desde entonces. 

No hay comentarios: